Tres semanas atrás, el caso Schaerer volvió a estar en agenda. Fue a partir de la noticia sobre el vaciamiento de un río de Uruguayana, Brasil, para buscar los restos de Cristian Schaerer, desaparecido desde 2003, luego de ser secuestrado en Corrientes. El dato había sido suministrado por un informante.

Los resultados fueron negativos: una empresa extrajo casi 9.200.000 litros de agua para que los expertos pudieran trabajar en el lecho del arroyo Imboa. Dos antropólogos, un geólogo y 20 peritos de Gendarmería Nacional participaron de la búsqueda, pero no se encontraron restos humanos. Ahora el caso tiene otra novedad. Rodolfo "el Ruso" Lohrmann​ (54), señalado como el líder de la banda de secuestradores, presentó un pedido para ser extraditado a Argentina. Lo hizo mediante su abogado, el portugués Lopes Guerreiro. Lohrmann se encuentra detenido en el Establecimiento Penitenciario de Monsanto, ubicado en las afueras de Lisboa. Desde allí, el año pasado, le escribió dos cartas a Clarín. Desde que se lo acusó de ser la cabecilla de la banda, Lohrmann quedó prófugo de la Justicia. Interpol lo buscó durante 13 años. Lo encontraron en febrero de 2017. Llevaba tres meses detenido en Lisboa, acusado de cinco robos a bancos. Había ingresado bajo otra identidad. Tenía un pasaporte guatemalteco, a nombre de José Luis Guevara Martínez. Su cómplice era otro conocido de la Justicia argentina: José "Potrillo" Maidana, también con pedido de detención internacional por el caso Schaerer.